4 ago 2020

Mis desmaquillantes

¡Muy buenas!

¿Habéis sobrevivido al calor? Desde luego, julio se ha ido por todo lo alto, al menos en lo que a temperaturas se refiere...

Hoy traigo una actualización de los productos para el desmaquillado que tengo en este momento. He llegado a acumular unos cuantos, y les voy dando uso en función del producto que necesite, pero cuando los termine, probablemente sólo repetiré con un par de formatos, los que mejor resultado me dan.

En la pequeña colección, sólo faltaría el clásico bifásico (con mezcla de aceite), pero desde que hace ya tiempo acabé el último, no me he vuelto a hacer con ninguno porque desde luego, desde que probé las mantecas desmaquillantes, prácticamente no uso otra cosa (principalmente para uso personal).    





* Las AGUAS MICELARES son los productos más suaves, se suelen usar con algún algodón o toallita de microfibra y retiran el maquillaje de forma superficial (aunque los hay bastante efectivos, como el de Sephora, que gasté hace un tiempo). 




Ahora mismo tengo estos de Yves Rocher y Bonté (me gusta más el primero), y los suelo llevar en el maletín, porque me suele resultar suficiente un disco de algodón o un bastoncillo humedecido en agua micelar para retirar el maquillaje que pueda llevar la clienta o corregir pequeñas imperfecciones que surjan en el delineado, por la caída de pigmento de las sombras o incluso en el contorno del delineado de labios. 

En todo caso, son un paso de desmaquillado suave o parcial, y necesitan de un segundo producto para limpiar bien la piel, sobre todo para la zona de los ojos (no retiran con tanta facilidad máscaras de pestañas ni productos resistentes al agua).


* La LECHE DESMAQUILLANTE es todo un clásico. Es un formato que casi todo el mundo ha tenido en casa pero que no siempre hemos sabido usar correctamente, y de hecho, cada vez lo elegimos menos frente a otro tipo de formatos que han ido surgiendo y que nos resultan más cómodos, rápidos o efectivos.




Actualmente sólo tengo esta de Grimas, y la suelo usar para deshacer maquillajes muy cargados, en especial de fantasía, efectos o bodypainting, para reblandecer el maquillaje antes de empezar a retirarlo. 

El secreto es aplicarlo con la piel seca y masajear en círculos, después retirarlo (preferentemente con toallita de moicrofibra humedecida) y seguir con los siguientes pasos de limpieza para que la piel quede impoluta.

No es un mal producto, y bien utilizado es agradable de aplicar y efectivo, aunque confieso que para diario (y con maquillajes muy suaves y naturales), prefiero otros formatos.


* El GEL DESMAQUILLANTE es en general menos conocido o utilizado. Funciona como la leche, aplicándolo en seco, masajeando la piel y retirándolo con toallita humedecida o algodón, sólo que el formato, al ser en gel, resulta algo más ligero y refrescante que la leche, que suele ser algo más espesa (aunque según la marca, no tiene por qué).

Sólo tengo este de Stage Line, especial para piel grasa/mixta, libre de aceites y con extracto de camomila.




Personalmente lo uso poco, y al igual que la leche, lo reservo para los maquillajes muy pesados o de fantasía. No me gusta usarlo en la zona de los ojos porque puede resultar algo agresivo si entra algo de producto, pero con el resto de la piel funciona perfectamente.


* Este GEL-ACEITE de Clarins es un producto bastante especial, bastante suave y agradable de utilizar, con un aroma muy sutil, apto para todo tipo de pieles y apto también para todas las zonas de rostro. 





Es un gel limpiador con aceite de marula y se usa igual que la leche o el gel (como ya he comentado, aplicando en seco y masajeando antes de retirarlo). En las especificaciones del producto, indica que basta aclararlo con agua, pero me resulta más efectivo si hago uso de una toallita de microfibra o una esponjita vegetal. Igualmente, yo siempre uso un limpiador facial después de cualquier tipo de desmaquillante para asegurar que la piel quede totalmente limpia.


* Los ACEITES DESMAQUILLANTES también se han hecho un hueco importante en el aseo diario de cada vez más personas. Son rápidos, suaves y efectivos.

Este de Deliplus (Mercadona) me gusta bastante y cunde lo suyo, ya que hace falta apenas una pequeña dosis para  un maquillaje de diario, más o menos suave. 



Yo lo uso principalmente para la zona de los ojos, no me resulta nada agresivo, y con el resto me basta para masajear ligeramente por el resto del rostro y los labios (aunque últimamente sólo uso bálsamo, ya que hay que llevar mascarilla y no me apetece usar color para no mancharla). 

En este caso, estos aceites se usan también en seco, se masajean y se retiran bastante bien con agua (y como ya he dicho, remato con un limpiador facial y no queda ni rastro de maquillaje o aceite).


* Los BÁLSAMOS DESMAQUILLANTES también tienen hoy día su público. Son una versión más compacta que los formatos en "leche" y funcionan de manera muy similar (volvemos al ya tan repetido "aplicar en seco, masajear y retirar con toallita de microfibra o algodón").

Únicamente he probado este de L´Oréal por el que sentía curiosidad. Es especial para pieles secas y/o delicadas.





Debo decir que al principio no me convenció pero con el uso diario le he ido cogiendo el gusto. Es muy suave, nada agresivo en los ojos y funciona bastante bien, pero debo decir que no es mi desmaquillante definitivo. Al fin y al cabo, al ser un bálsamo (sin aceite) no retira con total efectividad el maquillaje de ojos (máscara, delineados waterproof, etc), pero sí resulta muy respetuoso con la piel del rostro aún usándolo cada día.


* Y por último, las MANTECAS DESMAQUILLANTES, que se han hecho casi con el trono en cuanto a productos desmaquillantes se refiere. Para mi, son lo más efectivo y rápido para retirar el maquillaje. También se aplican en seco y se masajean, como casi todas las anteriores fórmulas, pero basta retirarlos con agua (así ahorramos algodones).

Esta ha sido mi última adquisición, el llamado "Desmaquillante sublime" de Flor de Mayo, una manteca limpiadora con mateca de karité y aceites varios (camomila, almendras dulces y oliva). El pack venía con una manopla de microfibra (que de momento he reservado).
Lo compré porque había leído buenas referencias y para probar si me resultaba tan efectivo como el de The Body Shop (mi favorito hasta el momento). 







La fórmula es totalmente compacta, muy cómoda para viajar. Se toma una pequeña cantidad, se masajea en seco y se retira con una toalla humedecida o con agua templada (según indica en las instrucciones).
Cuesta la mitad que el de TBS y es muy similar, funciona muy bien, lo único es que es algo más blando y oleoso (supongo que es lógico porque contiene varios aceites, o quizá se comporte así por el tremendo calor que está haciendo).



Y hasta aquí el repaso de hoy. ¿Habéis probado alguno de estos productos? ¿Cuál es vuestro favorito?

¡Nos vemos pronto!

17 jul 2020

¡Repetimos! Novedades con Femme Luxe


¡Muy buenas! 

Hoy traigo mi segunda colaboración con Femme Luxe (os dejo aquí la primera por si no la habéis visto). 
Como ya comenté, se trata de una web online de Reino Unido de ropa y complementos de mujer en la que podemos encontrar un poco de todo a precios muy competentes. 
Os animo de nuevo a que echéis un vistazo, ¡seguro que encontráis algo que os guste!





En esta ocasión, me he vuelto a decantar por algunas prendas variadas, camisetas frescas, que nunca están de más en verano, un conjunto cómodo y, por qué no, un vestido de esos que te suben la moral. 

Cierto es que mi barrigota de 5 meses de embarazo me limita lo suyo a la hora de escoger modelos y tallas, pero de momento todo se me adapta perfectamente (en las últimas imágenes os lo demuestro). 
Las camisetas son de algodón y transpiran muy bien, el conjunto es también muy ponible tanto dentro como fuera de casa, y el vestido es totalmente elástico, así que puedo sacarle partido a todo.





Empezando por las camisetas, escogí dos versiones de este modelo de "labios" que me pareció muy divertido y femenino. 
Son prendas que dan mucho juego, porque siendo en sí muy básicas, son perfectas para el día a día, y según las combines (con vaqueros o minifaldas y jugando con los complementos), te resuelven muchos looks.


CAMISETA BLANCA


En esta ocasión, escogí una talla más grande que la que suelo usar por probar la diferencia de tallaje, y la puedo llevar perfectamente (queda algo más larga, pero también es cómoda y fresca), tanto para llevarla por dentro como por fuera del pantalón (ahora mismo, a mi me favorece más por fuera, pero por dentro de una falda, por ejemplo, viste bastante más).


He combinado esta camiseta blanca con un vaquero ajustado (premamá, todo hay que decirlo) y cuñas blancas de pulsera en piel y madera






CAMISETA NEGRA


Me encantó este modelo para un estilo algo más rockero o nocturno. Sin duda, el print de labios concentra toda la atención del look.



En esta ocasión, la camiseta negra repite vaquero ajustado, pero he añadido unas cuñas más gruesas negras en piel con hebillas plateadas, al igual que los pendientes en aro y el brazalete







CONJUNTO BEIGE: 


Es del estilo del negro que os mostré en el post anterior pero el tejido es algo más ligero. También resulta muy cómodo, y aunque se puede usar perfectamente para salir con un estilo sport, por el tono que tiene me gusta más para estar cómoda y "presentable" en casa (ideal para estos "looks de confinamiento" que hemos pasado...). Eso sí, con algún que otro complemento más formal, viste más de lo que parece.
Tiene acabados ajustados en cuello, puños, cintura y tobillos, lo cual estiliza bastante la figura. La cintura del pantalón es elástica, así que se ajusta muy bien, y los bolsillos del pantalón son un plus, desde luego.


Para este conjunto beige, me he decantado por unas sandalias doradas de strass (y para salir por el día, un bolso en los mismos tonos con detalles en dorado)










En Mallorca hace mucho, mucho calor en verano, por lo que puede que ahora mismo no le dé todo el uso que podría (al menos, a la parte superior del conjunto, que es de manga larga), pero desde luego será ideal para entretiempo e incluso para un invierno casero junto a la chimenea.  


VESTIDO VERDE


Para el final dejo la prenda más especial y llamativa de Femmeluxe. En esta ocasión, un vestido ceñido y fruncido en verde esmeralda oscuro con una manga larga en el lado izquierdo. 

Y para el vestido verde, he escogido unas sandalias en tono piel y rosa pálido con un baño dorado de plataforma y tacón alto y grueso en madera, y unos pendientes de tamaño medio con una piedra verde de un tono casi igual al vestido. Realmente, los complementos pueden ser muchos y muy variados, esta ha sido sólo una de las tantas opciones que permite esta prenda.





Es totalmente elástico, adaptable como un guante y de un tejido bastante ligero aunque resistente y opaco.
En el pedido anterior, también elegí un modelo negro de una manga, pero no tiene nada que ver con este y ambos me encantan, así que por suerte son dos vestidos totalmente diferentes. 
Es fruncido en un lado, con el corte bajo el pecho y cuenta con un cinturón de la misma tela que se puede anudar delante o detrás (para mi gusto, le da un aire más juvenil y desenfadado delante).
A pesar de que la manga es larga, es suficientemente liviano como para llevarlo en verano, genial para un evento de noche, y perfecto para otoño, sobre todo por ese tono tan elegante que tiene.



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Os dejo ahora con una pequeña sesión premamá (acabando el segundo trimestre, y pensar que esto aún crecerá más, OMG!...). Podéis ver cómo se adapta todo muy bien a pesar de las curvas.

















¡Gracias, Femmeluxe, por seguir confiando en mi!




Y para rematar, un poquito de making off... 
No es fácil bloggear con un bichito de 1 año, risueña y curiosa.
¡Nos vemos muy pronto!






4 jul 2020

Mi primer embarazo y parto




¡Muy buenas!, hoy traigo un post muy personal.


Me apetecía compartir mi experiencia en el intenso y maravilloso viaje a través de la maternidad, aunque se trate sólo de los primeros esbozos. Y procuraré ser breve, porque con cada detalle podría llenar páginas. pero no prometo nada...




Mi princesa, Marna, acaba de cumplir su primer añito, pero aún tengo muy fresco el recuerdo de todo el proceso desde que supe de su existencia.

Como comenté en el post anterior (el primero de mi vuelta al blog tras una larga pausa), me informé todo lo que pude sobre el tema durante el embarazo (artículos, libros, vídeos...), y ahora soy yo quien deja constancia de su propia experiencia, porque desde luego ser madre ha sido (y es) una de las vivencias más increíbles que alguien puede experimentar.

Desde el momento en que sabes que estás embarazada, sobre todo como madre primeriza, te inunda un torbellino de sentimientos, entre los que se encuentran, además de ilusión y felicidad, las irremediables y lógicas dudas, incertidumbre y temores por tantas cosas que podrían no salir como se espera (aunque eso no tiene por qué ocurrir, y es mejor partir con esa premisa).

A pesar de que un embarazo supone muchos cambios a todos los niveles, con tediosas aunque necesarias pruebas y analíticas, yo lo viví con bastante tranquilidad, dentro de las circunstancias, sin grandes sobresaltos, miedos excesivos ni nervios, ni siquiera en el momento del parto, que suele ser el más temido. Al contrario, mucha ilusión por conocer a esa personita que has estado gestando, naturalidad y aceptación por lo que pueda pasar. 
Di a luz en Son Espases, el hospital público de Palma, y en todo momento estuve tranquila y confiada por el equipo de profesionales que me atendió (pasara lo que pasara, me sentía en buenas manos). Sé que no todas las mujeres tienen la suerte de vivir un embarazo más o menos tranquilo y un parto sin complicaciones, por lo que me considero una afortunada.


El primer trimestre de mi embarazo fue quizá el más delicado, tuve pérdidas durante casi el primer mes y medio, y a pesar de acudir un par de veces a urgencias temiendo lo peor, al parecer es relativamente normal sufrir esas pérdidas de sangre al principio. No llegué a saber por qué sucedían, pero al menos no afectaron al embarazo en absoluto. También conocí las temidas náuseas, aunque por suerte no duraron demasiado. Y por lo demás, no experimenté ningún cambio en temas de olfato, gusto, ni ese tipo de rarezas que las hormonas provocan en muchas embarazadas (ni siquiera sentí los conocidos antojos). 




El segundo trimestre fue el más relajado, aunque me dio un bajón importante de hierro y vitamina D, que se compensó con vitaminas. En esta etapa, el embarazo ya está prácticamente consolidado, la barriga empieza a cobrar protagonismo y desaparecen las molestias de los primeros meses. Me coincidió con una mudanza, y fue el momento perfecto.




El tercer trimestre también transcurrió con bastante normalidad. Para mi, lo más molesto eran las analíticas, en especial la de la curva del azúcar (O´Sullivan), pero por suerte no tuve diabetes gestacional, por lo que una preocupación menos. 

La matrona me advirtió que al llegar a la semana 36/37 es recomendable tener lista la maleta del hospital porque el bebé ya está "madurito" y podría asomar en cualquier momento. Yo ya tenía la maleta bien preparada, suelo ser previsora, y casi se cumplió la advertencia.




Ya entrada la semana 38 (estando ya de baja en el trabajo), me llamó mi doctora con motivo de la última analítica. Me habían salido unos niveles algo altos en las transaminasas del hígado y el ácido biliar (al parecer, sufría de la llamada colestasis del embarazo, algo también relativamente común). Sólo me recomendó que me acercara a urgencias para comprobar cómo estaba todo, ya que con el paso de los días, esos niveles podían aumentar y llegar a ser peligrosos.
Esa misma mañana, cogí las 2 bolsas para el hospital que había preparado (por si acaso...) y fui a que me revisaran, y ahí empezó "el principio del fin".

Al final del embarazo, a nivel físico, apenas había ganado 7 kilos (por suerte, "todo era barriga"), y no tuve ni una estría (eso sí, usé Trofolastín, una crema específica que me regaló una amiga con muy buen criterio).

Mi parto fue inducido aunque no programado. Después de que me exploraran, los médicos decidieron que lo más recomendable era inducirme el parto para evitar que esos niveles alterados en la analítica se desbordaran, por lo que allí me quedé. Fue una sorpresa hasta cierto punto, estaba preparada para lo que pudiera pasar. En estos casos, lo mejor es tener la "mente abierta" y dejar que todo fluya.
Menos mal que había llevado todo lo que necesitaba (al menos, eso te da tranquilidad). Me dieron una medicación para ir poniendo en marcha la maquinaria y estuve un rato con las famosas correas para controlar los latidos de ambas. No tardé mucho en empezar a notar contracciones (gracias a la medicación), y así pasé el día hasta que llegó la noche, con contracciones cada vez más intensas y dolorosas aunque no regulares.

Al llegar la noche y acabar la medicación, hubo un momento en el que el cuerpo parecía haberse parado (sin contracciones durante casi una hora), pero por suerte, la maquinaria se reinició de forma natural y el resto de la noche, ya sin medicación alguna, las contracciones fueron retomando cada vez más protagonismo. Me hicieron un tacto y había dilatado apenas centímentro y medio en todas las horas que llevaba allí. Debo decir que los tactos me daban bastante reparo, porque he oído que algunos pueden ser muy molestos y dolorosos, pero no tuve problema con ninguno de los que me hicieron, por suerte.
Me sugirieron que podía pedir algún tipo de calmante para aliviar algo el dolor, y lo llegué a pedir ya entrada la noche, pero no recuerdo que me sirviera de nada (la intención era buena..).
El dolor también hay que aceptarlo porque forma parte del proceso, y se soporta "in crescendo" hasta que cada cual tiene su umbral de resistencia, tratando de estar en calma a pesar de todo y controlar mínimamente la respiración. 
Pasé la noche como pude, por supuesto sin pegar ojo. Cedí la cama "al padre de la criatura", que me acompañaba en todo momento, porque sólo podía soportar estar sentada (y "de aquella manera") en la butaca del acompañante. 
Llegó el momento del siguiente tacto, ya había amanecido, y antes de las 7 de la mañana, ya estaba de 3cm; para mi aún no era mucho, pero sí suficiente para llevarme al paritorio.

En todo momento me ofrecieron bebidas (agua, zumos y Aquarius) y acepté en todas las ocasiones porque estaba sequita por tantas horas de "dolor de ida y venida".  
Me inyectaron oxitocina (habitual en los partos inducidos para acelerar el proceso) y me pusieron una vía por prevención. También me rompieron la bolsa manualmente (por si alguien lo duda, no se siente ningún dolor ni molestia). A partir de ahí, se intensificaron las contracciones en cuanto a frecuencia y a picos de dolor (estaba de nuevo todo monitorizado con correas). 
Y cuando vi que aquello se disparaba, pedí la (bendita) epidural. El anestesista estaba atendiendo una urgencia, por lo que la espera se me hizo eterna, pero llegó, y con él, un tremendo alivio. Tuve la suerte de que me puso la anestesia a la perfección (ni me enteré), y por lo visto se me repartió muy bien, porque dejé de notar el tremendo dolor de las contracciones durante el tiempo justo y necesario, y lo mejor es que seguía teniendo sensibilidad, notaba todo y tenía fuerza en las piernas (muy necesario para mantenerte activa durante la expulsión, todo un lujo).

No tuve esa sensación de "necesito empujar" de la que te hablan en las clases preparto, así que cuando la matrona y sus asistentes vieron el nivel de las contracciones y valoraron mi estado, me animaron a intentarlo. Y así empezó un proceso delicado y maravilloso de expulsión que duró casi hora y media. El equipo que me asistió, compuesto por varias mujeres, fue increíble en todo momento por su paciencia, positividad y buen hacer. 

Marna nació perfecta y tranquila, a su ritmo, sin más ayuda que una labor de parto respetada, natural, sin puntos ni traumas. Me la pusieron encima para hacer el tan gratificante y beneficioso "piel con piel", papá cortó el cordón umbilical (después de dejarlo unido un tiempo prudencial) y se hizo la magia.
Mientras la anestesia seguía haciendo efecto, se produjo el alumbramiento (expulsión de la placenta), y después de dejarnos un par de horas de reposo con nuestro pequeño milagro, me subieron a la habitación.

Y el 28 de junio de 2019 a las 15h llegó ella...

El resto no tiene misterio. Dos días de ingreso para comprobar que madre e hija están preparadas para irse a casa y listos. Entre y entre, algún que otro tacto, inyección de vitaminas y primeras analíticas de la peque... ¡y una vida por estrenar!


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Mi postparto o puerperio fue bastante liviano ya que no tenía cicatrices, cirugías o puntos, a pesar del cansancio y de los "estragos" que un embarazo ocasiona en tu cuerpo, aunque sea de forma temporal (puedes llegar a mirarte al espejo y apenas reconocerte, pero con un poco de esfuerzo y paciencia, todo vuelve a su sitio, ¡o casi!).

Lo que sí debo destacar es el tema de la lactancia en el que no entraré porque merecería un capítulo aparte. Probablemente fue lo más duro, porque no siempre es tan fácil como puede parecer. Cierto es que tuve un embarazo tranquilo y un parto muy "limpio", pero la lactancia se hizo muy cuesta arriba. Aún así, a pesar de las dificultades, mi pequeña tomó lactancia mixta (leche materna y de fórmula) hasta los 6 meses. Quería al menos intentarlo e hice lo posible, incluso consulté a dos asesoras de lactancia. El biberón y el sacaleches fueron mis aliados, y a día de hoy, volveré a intentarlo con el segundo bebé, añadiendo la experiencia del primero.


Marna con 1 día de vida


Como muchos sabéis, estoy de nuevo embarazada, así que probablemente repita este post con la segunda experiencia, ¡que ya dicen que no hay dos iguales!

Espero que os haya gustado o entretenido. Sobre todo, para que aquellas madres primerizas que me pudieran leer, no tengan temor alguno. Todo llega y todo pasa, y si en el camino hay algún escollo, el resultado final es siempre maravilloso y todo vale la pena (de hecho, yo misma repito experiencia después de haber pasado la primera hace apenas un año), palabra de "madre novel".








31 may 2020

Femme Luxe, moda en femenino


Hoy quiero hablar de FEMME LUXE, una tienda online de prendas de mujer original de Reino Unido. Había oído hablar de ella pero sinceramente no la conocía de cerca. Cuando me propusieron una colaboración, después de echar un vistazo a la web, decidí que era una buena opción para salir de mi habitual "zona de confort", ya que vi opciones que llamaron mucho mi atención, una excusa ideal para lucir looks más atrevidos, sugerentes o llamativos (aunque hay ropa de todo tipo).

Lo cierto es que después de recibir el paquete y probar las prendas, debo decir que ha resultado una experiencia muy positiva.
Como primer resumen general, puedo decir que el envío es rápido, la calidad muy aceptable, los vestidos se adaptan como un guante... y todo ello a unos precios realmente económicos.

Os animo a visitar su WEBhttps://femmeluxefinery.co.uk/

👍😊


https://femmeluxefinery.co.uk/products/wine-belted-bodycon-midi-dress-angelica


El envío tardó apenas una semana y las prendas venían separadas en bolsitas individuales.






Femme Luxe se centra en prendas y complementos de mujer, aunque también cuenta con accesorios, zapatos y hasta una sección de cosmética.
Se pueden encontrar prendas sport, casual y básicas, pero probablemente su punto fuerte son los vestidos y tops diseñados para destacar el lado más sexy, potenciar curvas y en general, resaltar la silueta femenina. Si buscas un vestido diferente, probablemente encontrarás algo de tu agrado.
Y lo mejor son los precios. Estamos hablando de prendas low cost pero con una calidad más que correcta.

Las tallas van de la 34 a la 42 (en nomenclatura europea, aunque se pueden consultar otros países). Por suerte, todas las prendas que elegí me han ido bien. Casi todas son elásticas, por lo que es más fácil que se adapten a tu talla si te equivocas en la elección o no es lo que esperabas (ya se sabe que comprar ropa online tiene sus riesgos).

Algo que me resulta gracioso es que las prendas tengan nombre propio (nombre de mujer, por supuesto).
Tanto los vestidos como el conjunto de dos piezas, llevan una mezcla de elastán y poliéster, un tejido medio (ni grueso ni muy fino), bastante resistente y que prácticamente no se arruga (ideal para viajar con ellos y aún así, fáciles de planchar). Los vestidos se adaptan perfectamente, no transparentan en absoluto y a pesar de ser ceñidos, son bastante confortables. Eso sí, al ser tan ceñidos, pueden marcar la ropa interior, por lo que conviene llevarla fina y discreta.
Probablemente se puede adaptar el largo de la falda si te gusta más corta (igual basta con que seas más alta que yo, que no es difícil...), la ventaja es que el tejido no se deshilacha si lo cortas, aunque lo suyo es que remates con un dobladillo.
El grosor del tejido, al ser intermedio, lo veo bastante adaptable para casi cualquier época del año.

Desde Femme Luxe, me dieron la oportunidad de escoger 4 prendas o modelos y esta fue mi selección (os dejo los enlaces directos de las prendas por si queréis saber más o haceros con alguno).



 Fue la primera prenda que estrené nada más recibirla. 100% algodón, cómoda y fresca. Este verano le voy a dar mucho uso, seguro.
Había distintos mensajes a elegir pero "Paradise" me pareció muy acertado ¡teniendo en cuenta que vivo en Mallorca!:

ENLACE:



https://femmeluxefinery.co.uk/products/white-paradise-slogan-print-crew-neck-t-shirt-cordelia




2. Conjunto negro de dos piezas - Black Oversize Leggings Loungewear Set - Justine. 

La camiseta es oversize, y se complementa perfectamente con un pantalón que se ajusta al tobillo con goma en la cintura.
Ideal para estar en casa o para un look chic-sport


ENLACE:  



https://femmeluxefinery.co.uk/products/black-oversize-leggings-loungewear-set-justine





3. Vestido negro asimétrico con una manga - Black One Shoulder High Neck Bodycon Midi Dress - Sabrina:

sofisticado y juvenil, perfecto para un cóctel o cualquier ocasión especial 
(asimetría + total black = acierto seguro). 

ENLACE 


https://femmeluxefinery.co.uk/products/black-one-shoulder-high-neck-bodycon-midi-dress-sabrina






elegante y sexy; de entre todas, mi prenda favorita.
El escote en V es muy favorecedor, y se puede abrir para dejar los hombros al descubierto. Las mangas abullonadas de medida 3/4 acabadas en puño, me resultan también muy acertadas (el volumen en las mangas afina visualmente la cadera). Y el cinturón, que viene cosido en el mismo tejido, le resta formalidad y le da frescura.


ENLACE
 https://femmeluxefinery.co.uk/products/wine-belted-bodycon-midi-dress-angelica




https://femmeluxefinery.co.uk/products/wine-belted-bodycon-midi-dress-angelica







Y sí, por si ya os habéis dado cuenta, se intuye (bueno, más bien se evidencia) una barriga de 4 meses y medio de embarazo... Justo en el post anterior os conté que tengo una princesita de 11 meses recién cumplidos y ya viene un hermano/a en camino 😬Así podéis ver cómo se adaptan perfectamente las prendas al cuerpo, porque es bueno sentirse "femenina" en cualquier situación. Why not?


https://femmeluxefinery.co.uk/products/white-paradise-slogan-print-crew-neck-t-shirt-cordelia

https://femmeluxefinery.co.uk/products/black-oversize-leggings-loungewear-set-justine

con un cinturón fino bajo el pecho, la camiseta del conjunto estiliza la figura

https://femmeluxefinery.co.uk/products/black-one-shoulder-high-neck-bodycon-midi-dress-sabrina

https://femmeluxefinery.co.uk/products/wine-belted-bodycon-midi-dress-angelica






¡Probablemente, no será mi último encuentro con Femme Luxe! 💝
Bueno, bonito y barato, ¿verdad?.


Espero que os haya gustado el post. ¡Nos vemos en el próximo!